Visitas

sábado, 26 de diciembre de 2015

Y, ¿Quién salvará el mundo ahora? Un mundo perdido en el universo dónde no somos nadie. Donde hay diferencias entre las personas, sobretodo a nivel económico... y no quiero meterme en política, pero ahora mismo es nuestra única entrada para poder sobrevivir de alguna manera. Un medio en el que elegimos a un presidente; esa persona que tendría que sacar la cara por el país en el que preside, pero no lo hace. Un cargo importante del que parece un chiste, algo que tendría que ser bastante serio, pero no lo es. Y todo esto no va por mí, que tengo mucha suerte por tener un techo bajo el que vivir y tener dinero para comer, pero considero que ese derecho lo debería tener cada humano de este planeta y ese derecho, no existe. Por qué causar guerras, polémicas o leyes absurdas no nos sirve de nada. Porque lo que estamos haciendo es destruirlo como un reloj de arena «lentamente». Y lo único que conseguimos es empeorar cualquier situación a nivel mundial y causar miedo al vivir. ¿Es eso lo que queremos? ¿Que llegue un día en que nuestro planeta explote como una granada por todos nuestros daños? Está claro que nadie desea eso. Es duro vivir en este mundo, pero cabe la esperanza de mejorarlo algún día. Todos queremos el poder vivir tranquilos, siendo libres, cada uno haciendo lo que le gusta. Poder crear una familia y cuando nosotros no estemos, cuiden y hagan más que nosotros por nuestro planeta, un planeta perdido en el universo.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Sigo indecisa. Indecisa con todo.
Lo que sentía antes va en aumento y no me gusta nada. Pero en el otro extremo hay otras personas, aunque ese extremo es diferente. Centrémonos en el extremo principal. Es difícil de explicar y de entender, aun así intentaré explicarlo. Todo empieza viendo a esa persona diariamente, en el mismo sitio una y otra vez. La primera vez al verle me sonaba de algo, y sin acordarme de que, empezamos a hablar. Nos conocimos y no paso nada más, simplemente una amistad; a pesar de algunos detalles. Detalles que poco a poco me iban ganando y la confianza subía de nivel, subía de temperatura como en un termómetro. Pero dentro de mi sentía algo y no sabía muy bien lo que era. No, no era amor y no me gustaba, demasiado pronto, pero tenía algo curioso. Algo que me llamaba muchísimo la atención. Paso el tiempo, llego el verano y me olvide de la gran parte de las cosas pero la cosa no acabó en el verano del 2015, siguió adelante. Tan adelante que esos pequeños detalles me empezaron a gustar y su mirada, su sonrisa... Algo iba mal... y no me gustaba, repito, pero tenía algo, no se muy bien el que, pero era algo que a mi me gustaba y me llenaba por dentro. Algo que me sigue llenando hasta ahora.

domingo, 13 de diciembre de 2015

EL CAFÉ

¿Dulce o margo? Ambas cosas creo yo. Todos contienen un aroma especial y único, ya que hay millones. Un color que pasa desde el verde al amarillo y finalmente a un marrón oscuro un tanto aceitoso. Lo mejor del café es el calor al tocar la taza. Ese calor que te calienta las manos, es tocar el sol. ¿Y el sabor? Volvemos a la pregunta del principio. ¿A qué sabe el café? ¿A alegría o amargura? Hay gente que lo toma por gusto, otros por su contenido de cafeína para despertarse. Al llevarnos la taza a la boca el olor nos conmueve. Un olor un tanto agradable para algunos y para otros todo lo opuesto. Opiniones diferentes entre gustos distintos. Y para ti, ¿Qué es el café?.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Voy andando por la calle con la música pasando por los auriculares hasta llegar a mis oídos. Ni rápido ni despacio, a un ritmo ligero y suave. Es jueves y mi mirada es cansada, pero con suficiente fuerza para fijarme en todo lo que me rodea. Son las 8 de la noche y el cielo ya se ha vuelto carbón. A pesar de eso, hay bastante gente en la calle y yo me pregunto:¿Se puede saber algo de una persona mirándole durante unos segundos? Gente solitaria o acompañada por alguien. La mayoría con un teléfono movil en la mano. Veo a un amigo a lo lejos. No lo saludo, parece ocupado pero feliz. Sigo con mi camino. Gente con prisa de llegar a algun lugar o dando simple un paseo. Trabajando o pidiendo limosna, con la esperanza de tener una vida digna y sencilla. Porque esa gente es feliz con poco y deberíamos aprender de ellos. Un chico a un par de pasos míos. Esta observando detenidamente el escaparate de unos coches; los mira con deseo. Bastante tráfico a estas horas, ya que la mayoría de dirigen a su hogar. Estoy llegando y puedo ver a lo lejos una pareja de jovenes bastante acaramelados. ¿Se puede saber algo de una persona mirándole durante unos segundos? La verdad es que no, porque las apariencias pueden engañar. Llego a mi destino. Se acabó por hoy; mañana será otro día. Otro día para conocer nuevas cosas sobre este mundo. Apago la música. Deja de sonar de inmediato. Desconecto

jueves, 10 de diciembre de 2015

Quiero volver a tener cinco años, cuando nada me preocupaba. No sentirme agobiada por nada ni por nadie. Sentirme libre y pensar que tenía mis derechos para hacer lo que me gustara. ¿Dónde han quedado esos cinco años? Para qué cumplir años si poco a poco nuestra vida va cambiando radicalmente sin pedirnos permiso. Esos derechos que teníamos se van agotando y empezamos a tener obligaciones. Nuestra mente va eliminando momentos inolvidables de la vida, momentos que no podemos recuperar. Es duro pero habrá que vivir con ello.
Me sigo acordando de un momento inolvidable, de cuando mis padres me regalaban cuadernos pequeños para que pudiera escribir todo lo que quisiera, y para animarme, escribían pequeñas notas en ellos.
Y aquí estoy, escribiendo sin parar, un relato tras otro. Un sentimiento que causa desahogo dentro de mí.


Espero que todos/as los que leáis este blog disfrutéis con mis relatos y, si es posible, sacaros una sonrisa, una lágrima o incluso un vuelco al corazón.


                       Muchas gracias por ayudarme a llevar mi sueño adelante.