Voy
andando por la calle con la música pasando por los auriculares hasta
llegar a mis oídos. Ni rápido ni despacio, a un ritmo ligero y
suave. Es jueves y mi mirada es cansada, pero con suficiente fuerza
para fijarme en todo lo que me rodea. Son las 8 de la noche y el
cielo ya se ha vuelto carbón. A pesar de eso, hay bastante gente en
la calle y yo me pregunto:¿Se puede saber algo de una persona
mirándole durante unos segundos? Gente solitaria o acompañada por
alguien. La mayoría con un teléfono movil en la mano. Veo a un
amigo a lo lejos. No lo saludo, parece ocupado pero feliz. Sigo con
mi camino. Gente con prisa de llegar a algun lugar o dando simple un
paseo. Trabajando o pidiendo limosna, con la esperanza de tener una
vida digna y sencilla. Porque esa gente es feliz con poco y
deberíamos aprender de ellos. Un chico a un par de pasos míos. Esta
observando detenidamente el escaparate de unos coches; los mira con
deseo. Bastante tráfico a estas horas, ya que la mayoría de dirigen
a su hogar. Estoy llegando y puedo ver a lo lejos una pareja de
jovenes bastante acaramelados. ¿Se puede saber algo de una persona
mirándole durante unos segundos? La verdad es que no, porque las
apariencias pueden engañar. Llego a mi destino. Se acabó por hoy;
mañana será otro día. Otro día para conocer nuevas cosas sobre
este mundo. Apago la música. Deja de sonar de inmediato. Desconecto
No hay comentarios:
Publicar un comentario