Visitas

sábado, 12 de diciembre de 2015

Voy andando por la calle con la música pasando por los auriculares hasta llegar a mis oídos. Ni rápido ni despacio, a un ritmo ligero y suave. Es jueves y mi mirada es cansada, pero con suficiente fuerza para fijarme en todo lo que me rodea. Son las 8 de la noche y el cielo ya se ha vuelto carbón. A pesar de eso, hay bastante gente en la calle y yo me pregunto:¿Se puede saber algo de una persona mirándole durante unos segundos? Gente solitaria o acompañada por alguien. La mayoría con un teléfono movil en la mano. Veo a un amigo a lo lejos. No lo saludo, parece ocupado pero feliz. Sigo con mi camino. Gente con prisa de llegar a algun lugar o dando simple un paseo. Trabajando o pidiendo limosna, con la esperanza de tener una vida digna y sencilla. Porque esa gente es feliz con poco y deberíamos aprender de ellos. Un chico a un par de pasos míos. Esta observando detenidamente el escaparate de unos coches; los mira con deseo. Bastante tráfico a estas horas, ya que la mayoría de dirigen a su hogar. Estoy llegando y puedo ver a lo lejos una pareja de jovenes bastante acaramelados. ¿Se puede saber algo de una persona mirándole durante unos segundos? La verdad es que no, porque las apariencias pueden engañar. Llego a mi destino. Se acabó por hoy; mañana será otro día. Otro día para conocer nuevas cosas sobre este mundo. Apago la música. Deja de sonar de inmediato. Desconecto

No hay comentarios:

Publicar un comentario